miércoles, 8 de diciembre de 2010

Wikileaks: En el capítulo de hoy...

Hay que reconocer que las dudas que los mensajes de Wikileaks nos planteaban a muchos empiezan a despejarse. Si bien es cierto que los primeros mensajes publicados hacían pensar en una gigantesca maniobra de manipulación yanqui, lo que se ha revelado en las últimas 48 horas, coincidiendo con la detención secuestro de Assange, comienza a ser de lo más jugoso y revelador. Tanto que ya es  evidente que el tufo a proamericanismo  que transpiraban los primeros mensajes y la zafia banalidad  de los primeras “revelaciones” no se debía tanto a la fuente (Wikileaks) como a la vergonzosa y tendenciosa "criba" que hicieron los cinco medios encargados de revelar su contendido: El País, Le Monde, Der Spiegel, The Guardian y The New York Times. Medios que, tomamos buena nota, han dejado bien claro hasta qué punto se arrastran ante los bastardos intereses de sus dueños y mueven el rabo alegremente al silbido del amo yanqui.  Sin embargo, “curiosamente”, este nuevo material, infinitamente  más interesante que las gilipolleces referentes al botox de Gadaffi, no está teniendo casi eco en los medios. Así que, digo yo, bueno será dedicarle unas líneas:
El feo doble juego de la OTAN respecto a Rusia…
La Guerra Fría, ese cuento nos habían vendido, había acabado con la caída del comunismo. Una vez desmoronado el telón de acero (eso se suponía) Occidente y Rusia pasaban a ser “aliados estratégicos” unidos por “sólidos lazos de amistad”.  Lo malo es que esa supuesta “amistad”, como tan frecuentemente  ocurre en la política exterior yanqui y aledaña, era en realidad sumisión: Rusia era amiga de Occidente en la medida en que la desastrosa gestión del borrachín Yeltsin había sumido al país en la bancarrota y que éste, a cambio de un poco de limosna alimenticia, se doblegaba a los intereses norteamericanos aún a costa de los propios (recuérdese su patético papelón ruso durante la guerra de Kosovo). Y claro, ahora, como era previsible, con la llegada de Putin y la acelerada resurrección económica y militar rusa, la “amistad” ruso-occidental se está deshaciendo tan rápidamente como el hielo en un vaso de vodka.  
Gracias a Wikileaks, sabemos que la OTAN, mientras impostaba su mejor sonrisa y tendía la mano a Rusia públicamente, armaba hasta los dientes Polonia, satisfaciendo las delirantes demandas de sus paranoicos lideres, y se disponía a hacer lo propio con las repúblicas Bálticas, de vital importancia estratégica para Rusia (en la medida de que proporcionan una salida natural al Atlántico a su flota y a su gas) y cuya política, no vamos a engañarnos, está más que decida a condicionar por las buenas o por la malas (las conocidas propuestas de Putin, imposibles de rechazar).
Así,  en el documento http://213.251.145.96/cable/2009/10/09USNATO464.html que dirige Ivo Daalder, embajador de EEUU en la OTAN, a Clinton, éste nos cuenta el interés que muestran los gobernantes bálticos en ser incluidos en el “Articulo 5”, es decir,  ser tratados como miembros de pleno derecho en caso de un eventual ataque ruso, y recibir el mismo tipo de “colaboración” (mil veces negada oficialmente) que recibe Polonia. El bueno de Daalder, con la diplomacia propia de su oficio, primero describe la situación con todo tipo de minucioso detalle, enumerando los pros y los contras de la situación, para luego, en un ataque de entusiasmo, recomendar “ir adelante”.  Es más, llega a sugerir “convertir los venideros ejercicios bilaterales de USEUCOM, ‘Baltic Host  2010’,  en ejercicios de disuasión y defensa de las naciones bálticas [ante un ataque ruso]”. Y eso a pesar de que, según sus propias palabras,  una resolución de 1997 declaró que “la OTAN y Rusia no pueden considerarse adversarios” (menos mal).
Al parecer, Obama, muy coherentemente con su condición de flamante premio Nobel de la  paz, debió mostrarse más que de acuerdo con la sugerencia, porque lo siguiente que encontramos en Wikileaks es un mensaje (http://213.251.145.96/cable/2009/12/09USNATO588.html) en el que las repúblicas bálticas expresan su agradecimiento por haber sido incluidas en el programa EAGLE GUARDIAN, que no es otra cosa que el oficialmente “inexistente” plan de defensa de Polonia por parte de la OTAN. Un plan cuyo contenido exacto desconocemos (todavía), pero que parece tener mucho que ver con el supuesto escudo antimisiles que EEUU parece empeñado en desplegar para protegerse de la supuesta amenaza de “Corea del Norte e Irán”.  Una pretensión que Putin ridiculizó con un muy cabrón sarcasmo hace unos días: “Las leyes de la balística hacen físicamente imposible a Corea del Norte atacar América a través de Europa”.
…Y la reacción de los hijos de Putin.
Visto lo visto, es comprensible, el vaso de la paciencia ruso parece haberse colmado. Hoy mismo, hemos empezado a conocer los primeros movimientos con los que Rusia quiere dejar claro lo poco que le gusta que le busquen las cosquillas.  Hace unas pocas horas, y por sorpresa, Rusia y Kazajistán han revelado un acuerdo de cooperación militar  por el que Rusia se compromete a suministrar a los kazajos baterías S-300 de modo inmediato (y complementarlos con S-400 próximamente) a cambio de relativa libertad de movimiento por su espacio aéreo. Este acuerdo, para más inri, se une al que Rusia firmó con Bielorrusia  ( el país situado justo frente a Polonia) hace algunas semanas. La patada en los testículos que esto supone para la estrategia yanqui se entiende mejor recordando que Kazajistan cedió incondicionalmente sus bases aéreas durante las operaciones iniciales en Irak y Afganistán.  En efecto, este acuerdo implica en la práctica un paso atrás en la estrategia estadounidense en Asia Central en favor de Rusia. Un paso que, de calentarse la región, y dada la disminución de su capacidad operacional, puede provocar grandes dolores de cabeza en Washington. Seré más claro: el cacareado (y me temo que inminente) ataque a Irán se dificulta dada la imposibilidad práctica de un ataque aereo a gran escala desde el norte y este, lo que permitiría a las defensas antiaéreas iraníes concentrarse en el estrecho de Ormuz y la frontera Iraquí.

El puzzle de Asia Central 
Por si fuera poco, el anuncio parece esconder otra  velada represalia de Rusia con respecto al tema Irán. Hay que fijarse en el armamento que Rusia proporciona a Kazajistan: baterías tierra-aire del tipo S-300 y S-400 (versión mejorada del anterior). Para quien no lo sepa, las S-300 (en sus últimas versiones) se cuentan entre los sistemas de defensa antiaérea más eficaces y versátiles del mundo, claramente superiores en operatividad a los dichosos misiles Patriot norteamericanos (cuya eficacia real, según algunas fuentes, no supera el 50%, y que requieren el doble de tiempo para desplegarse).  Pues bien, estos son, precisamente, los misiles que Irán trató de comprar el verano pasado a través de un trato que, cuando ya estaba cerrado, fue suspendido por Rusia hace unas pocas semanas “en cumplimiento de las sanciones internacionales” debido a la intensa presión Washington -al que se le antojaba muy, muy mala noticia que Irán pudiera obtener semejante equipamiento: en la práctica, un puñado de docenas de  estas baterías harían imposible el anunciado “ataque quirúrgico por sorpresa” de Israel contra las dichosas instalaciones nucleares iraníes; no sin arriesgarse a enormes bajas y a un estrepitoso fracaso-.  

Análisis de las carácteristicas técnicas de los misiles tierra-aire S-300


Ahora bien, que Rusia se haya comprometido a no suministrar ese material a Irán no significa que la Republica de Kazasjistan, vecina norteña del mismo, no pueda “libremente” revender algunas de sus baterías. ¿Verdad?... ¿Pillamos la idea? Clinton, me temo, ya debe haberla cogido a estas horas… Decididamente, le crecen los enanos. 
Por si fuera poco, y en la misma dirección, hoy se ha sabido a través de nuestra web favorita  que otra remesa de los dichosos antiaéreos ha sido suministrada a Venezuela. Un país que, satanizaciones y propaganda derechista aparte, mantiene unas fluidas relaciones comerciales con Irán que deberían preocupar especialmente a Washington.
En fin, ya veremos cómo evoluciona el asunto.  De momento, la cosa se está poniendo bastante interesante.
Hezbollah, Siria y la “crisis de la fibra óptica”
Es conocido por todos (quién no lo sepa, que se compre un libro) que en Julio  del 2006 el Estado de Israel sufrió una de las derrotas más humillantes e inesperadas de la historia de los conflictos bélicos (dada la desproporción de medios) por parte del puñado de barbudos pro-iraníes de Hezbollah, a los que la temida y supuestamente invencible Tzáhal  fue incapaz de desalojar de sus posiciones fortificadas del sur de Líbano tras 37 días de acoso. Y eso, que conste, a pesar de lanzar contra las infraestructural libanesas el equivalente a 3 veces Hiroshima, lo que incluía armamento tan ilegal como las bombas de racimo y el fosforo blanco, lo que hace aún más patente la impotencia israelí.
Y parece, eso se deduce de las comunicaciones reveladas por Assange, que en una nueva guerra no les iría mucho mejor. En uno de los documentos revelados (http://213.251.145.96/cable/2009/11/09DAMASCUS804.html), el embajador de EEUU en Damasco relata con angustia como, gracias a los suministros Sirios, Hezbollah ha dado “una salto cuántico” en sus capacidades y que está en condiciones de atacar “cualquier punto del estado de Israel”: “Hezbollah acaba de desplegar su primera batería de misiles M600 sobre suelo libanes, con un rango de 250 km y un error circular de 500 m. Algunas estimaciones públicas cifran en 40.000 las reservas de cohetes y misiles de Hizbollah, lo que refuerza las opiniones de algunos expertos de que esta mejora podría implicar un cambio en el balance militar entre Israel y su némesis del norte”. (Casi me imagino a Nasrallah, secretario general de Hezbollah, partiéndose la caja leyendo la pedante gilipollez de “némesis del norte”). El cable, que no tiene desperdicio, sigue explicándonos que Siria, gratamente sorprendida por las capacidades de Hezbollah en la guerra del 2006, ha decidido utilizarla para mantener a Israel a raya sin implicarse en un enfrentamiento directo. Por supuesto, el documento concluye sugiriendo que se les apreté las tuercas a los sirios, aunque del tono del mensaje se deduce que la capacidad para presionar de Washington a los sirios es mínima (¿tendrá que ver con su frontera con Irak?). Esta impresión se reafirma con este otro cable de la mismísima Hillary Clinton dirigido al vice ministro sirio http://213.251.145.96/cable/2010/02/10STATE17307.html , un documento impagable  en el que la Clinton combina las más patéticas suplicas con las amenazas a fin de tratar de convencer a los sirios de que dejen de enviar misiles a Hezbollah: del resultado, nada sabemos.


¿'Némesis del norte'? ¿Eso es coña, no?

Pero, de lo referente al asunto Hezbollah, el episodio que más he disfrutado es el que se relata aquí:  http://213.251.145.96/cable/2008/04/08BEIRUT523.html , un cable dónde el embajador en Beirut, que, por lo visto, se cree James Bond, nos cuenta, con todo lujo de detalles y en plan Tom Clancy, como Hezbollah ha instalado una red de fibra óptica a través de todo el territorio libanes (pasando por delante de la embajada francesa) que le permite mantener comunicaciones con sus  comandos sin riesgo de que sus mensajes puedan ser interceptados y recibir comunicaciones directas de Irán. Muy divertido: lo recomiendo.
Continuará (si el surrealista sistema legal sueco, cuya corrupción queda tan bien reflejada en Millennium, quiere)…

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